Con el teaser del proyecto local “José Cristo” de Carlos Vergara, una comedia negra que satiriza las creencias políticas y religiosas, se dio inició al último día de exhibición de cortometrajes de ficción. En esta ocasión se presentaron 7 obras en Aula Magna, dónde compitieron España, Chile, México, Rusia y Colombia.

Tres de los siete cortos contaban con la presencia de sus directores, en este caso sólo de Chile, con los trabajos “Culiaos” del actor Samuel González, “No hay muerto malo” de Emilio Díaz y “La parte fantasma” de Alberto Hayden. Realizadores quienes nos contaron acerca de sus proyectos y su paso por BioBioCine.

El corto “Culiaos”, resultado de un taller de actuación, trata sobre el último día de clases en un liceo y que al entregar las notas finales, Mardones, un estudiante con problemas de conducta y con bajo rendimiento académico, le reclama al profesor un error en la evaluación, lo cual desata un desorden dentro de la sala de clases.

El director de este corto, quien se mostró contento al haber sido seleccionado por el festival, nos contó acerca de la producción de su trabajo. “Con los alumnos quisimos acercarnos a la actuación cinematográfica desde la improvisación tanto técnica como actoral. Eso fue guiado por una historia que construimos junto con los alumnos y los profesores. Todos los que actúan son alumnos del taller, son chicos de Valdivia, de un liceo municipal”.

La trama de “No hay muerto malo” es sobre Eduardo, un jubilado poco sociable quien provoca que atropellen a Jesús, el amado perro de su desagradable vecino Roberto. Con el cuerpo de Jesús oculto en su casa, el protagonista deberá arreglárselas para que nadie del vecindario se entere de lo ocurrido.

Descrita como una comedia negra, así presenta su corto Emilio Díaz, quien junto a otros cinco compañeros de la Universidad de Chile crearon esta obra de título. El director agradeció al festival por otorgar el espacio para mostrar su proyecto y al público por asistir al evento.

Por último, Hayden (“La parte fantasma”) cuenta que su corto se hizo bien a pulso y sin tanto guion. “Hace tiempo que no hacia ficción, y por el tipo de cine que me gusta, que tiene que ver con algo que no está arraigado al momento, preferí buscar un lugar más evocativo”.

Respecto al mensaje que deseaba entregar dijo que, “yo no sé muy bien de que se trata, si es que el personaje está muerto o no, me gusta que eso quede a interpretación de cualquiera. Quería generar sensaciones, las que dependen de cada espectador”.

Dentro de la competencia de cortometrajes de ficción, se encuentran 27 proyectos, de los cuales 7 se presentaron en esta ocasión. Además de los ya nombrados, pudimos apreciar los trabajos de Max Larruy y Tulio Ferreira con Ada (España), María Bonita de Amanda de la Rosa (México), Next de Elena Brodach (Rusia) y Elemento de Nina Marin (Colombia).

Por Florencia Ortiz Cartes